JanisEste viernes se estrena el documental de Amy J. Berg sobre Janis Joplin

El club de los 27, esa macabra etiqueta aplicada a las estrellas del rock que se inmolan en una destructiva espiral de alcohol y drogas regada con una mala síntesis del éxito masivo. Un desgraciado arquetipo psicológico que se repite con demasiada frecuencia. Jim Morrison, Jimi Hendrix, Brian Jones, Kurt Cobain o Amy Winehouse, fueron artistas únicos de genio incalculable y una inteligencia acorde con su genialidad que les hizo insoportable su existencia como ídolos de masas y la responsabilidad de estar a la altura en esa suerte de sinergia que se pone en funcionamiento entre artista y público. Janis Joplin fue una de las primeras en entrar en el maldito club. Murió en 1970 de una sobredosis de heroína tomada bajo los efectos del alcohol.

Bajo esta premisa tan manida se teje la estructura narrativa de Janis, el documental de Amy Berg que llega por fin a las salas de cine. La cinta tiene el típico poso sensiblero de “pobrecita”, ¿“qué le pasaría a esta chica”?, que a estas alturas resulta un estereotipo molesto y cargante, aunque hay que asumir que los documentales musicales ya son un género tan establecido en lo bueno y en lo malo como los biopics hollywoodienses con los que comparten los mismos topicazos.

Janis

Da igual, la película cumple igualmente su objetivo, que es convertirse en el mejor testamento visual y sonoro del paso de Janis Joplin por el mundo de la música. Bien documentado y narrado cronológicamente se cuenta con pelos y señales cómo y por qué Janis Joplin se convirtió en JANIS JOPLIN. Su infancia, problemas en el instituto, de dónde le vienen sus influencias musicales, cómo comienza a cantar, cómo aprende a cantar, cómo llega a lo más alto y por qué se quema. Da igual que haya imágenes de archivo que uno haya visto millones de veces, el largo metraje dedicado a las interpretaciones vocales en directo de la cantante ya hacen obligatorio el visionado de la película. Escucharla y verla con un buen sonido y en pantalla grande es lo más parecido que vamos a tener a la experiencia que debía ser verla en vivo. Ya que su muerte nos ha impedido disfrutarla el tiempo que nos merecíamos, este documental viene a poner las cosas en su sitio y hacernos mear colonia desde que empieza hasta que acaba.

Janis

Hay imágenes impagables de Janis trabajando en el estudio de grabación, la artista con las manos en la masa creando maravillas. Y es una pena que el documental no se haya centrado en eso y haya caído en la sensiblería de la mala vida de la estrella. Pero nada de esto hace que Janis sea un documental menor. No es innovador formalmente, pero está a la altura de lo que ella se merece, que es mucho. No os la perdáis.

“Janis” se estrena en cines el 4 de marzo

JanisFoto: Lisa Law